Despuès Del Humo De Las Palabras
"Alumnos"
Leo en La Tercera - Noticias de la Tarde (en Internet) que después de 22 días, nuestros jóvenes alumnos han concluido su movilización. A propósito, leí en un documento poco conocido, formulado el año 2005 por los estudiantes secundarios de la Región Metropolitana, que no desean ser llamados "alumnos", porque ésta palabra provendría de alumnus que significaría "sin luz". Bastante sin luces se encuentran quienes han escrito este párrafo en tal documento, porque no existe tal acepción. La "a", prefijo de carácter privativo, es de origen griego, y lumnus es una voz latina. Bastante dificil la posibilidad de que exista tal mezcla. La palabra "alumno" significaba originalmente "crío, lactante" y deriva del participio pasivo del verbo alere (alimentar) que ya no se usa. Como ya han logrado que se aceptaran muchas de sus exigencias, aceptada ésta, deberemos entender que no desean alimentarse y continuar siendo "críos lactantes"...
Líderes
Innumerables loas se han prodigado a la articulación con que han expuesto sus ideas los voceros y voceras del movimiento. Han hablado con claridad en las conferencias de prensa, en "El Termómetro", "Ultima Mirada", "Medianoche" y "Telenoche". No les ofenderemos diciendo que estaban repitiendo un discurso aprendido de memoria de algunas eminencias grises del Partido Comunista, Socialista y UDI, a los cuales se ha dicho que pertenecen o son simpatizantes los líderes. Diremos, en cambio, que son personas que piensan articuladamente, que pueden expresarse en frases completas, que manejan contenidos lógicos, cohesionados y coherentes. La ironía es que a pesar de tanto desprecio que se le tiene hoy a la tarea de leer, estudiar disciplinadamente, memorizar para recordar contenidos complejos y desarrollar un lenguaje más amplio que las 600 palabras promedio que habla el estudiante chileno*, los voceros han demostrado que la "vieja escuela" sigue vigente y que seguirla les ha abierto el camino al liderazgo. La enorme masa que no se mueve mucho más allá del "chi' gual", "cachai" y "erís' üeón" se deberá seguir conformando con ser el material de trabajo de los líderes en el liceo, en el trabajo y al fin, en la vida.
"Solo sé que no LOCE"
Así rezaba un lienzo desplegado en el frontis de uno de los liceos en toma. La lectura propuesta es: "No queremos más LOCE". Pero una lectura cuidadosa de la ley Nº 18.962 nos aporta una conclusión más que interesante: el desconocimiento vergonzoso de los contenidos de tal cuerpo legal. A fin de no infligirles demasiadas líneas que prueben hasta dónde se puede manipular a la masa no pensante, les entrego el siguiente hecho. Se reclamaba airadamente que la educación era un derecho incluso anterior a la libertad de enseñanza, y que por eso se necesitaba hacerlo legal, al paso que derogar o reformar profundamente la LOCE. En el artículo 2º, inciso segundo del texto se lee: "La educación es un derecho de todas las personas. Corresponde, preferentemente, a los padres de familia el derecho y el deber ("deber"... ¡qué palabra tan extraña para nuestra mentalidad de derechos...!) de educar a sus hijos; al Estado, el deber de otorgar especial protección al ejercicio de este derecho; y, en general, a la comunidad, el deber de contribuir al desarrollo y perfecionamiento de la educación" (cursivas mías). Perdón si no estoy entendiendo español. Una ley orgánica constitucional consagra el derecho respecto del cual tanto se cacarea y que, de paso, está también consagrado en la Constitución Política del Estado. ¿No será que es el Estado, aparte de los padres y la comunidad, quienes no están haciendo las tareas que les demanda la LOCE, que es velar por el cumplimiento del famoso derecho éste...? Me imagino que ninguna mente básica y decentemente estructurada creería que una ley esté consagrando un derecho y que al mismo tiempo esté invocando que ese derecho sea cumplido en forma charcha. Digamos de paso que la ley que se envió para garantizar el derecho y la calidad de la educación significa mas o menos esto: "Vistas la Constitución Política del Estado y la Ley Nº 18.962, se ordena que se cumplan. Firmado: Michelle Bachelet".
Gratuidad
No existe gratuidad en nada. El pasaje y la PSU que nuestros hijos no paguen, será cargado a los bolsillos de los papitos y las mamitas. Tal vez no "al tiro", pero que lo van a pagar, lo van a pagar. A veces enferma la ignorancia de pensar que el Estado va a sacar de "su bolsillo". El "bolsillo" del Estado es el nuestro, mis estimados "críos lactantes"... Ahora, si quieren ir a quitarle plata a quienes no son el Estado y la tienen, tengo la impresión de que tendrán que imaginarse otras formas de lucha. Que saldría de eso, habría que preguntarlo a la Historia...
Por ahora, me declaro "en reflexión" mientras considero "otras formas de movilización". Si desean apedrearme, lo pueden hacer a través de administracion1@iel.cl, porque a la calle no tengo proyectado salir...
"¡Qué pena por tí, oh tierra cuyo rey es muchacho!" (Eclesiastés 10:16, versión Tanakh)
NOTA: * Héctor Vélis Mesa, El Mercurio, Revista de Libros, 9 de enero de 1999.
Benjamín Parra Arias
Director
Instituto de Estudios Latinoamericanos
http://correo.hispavista.com/Redirect/www.iel.cl
administracion1@iel.cl

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